Cómo calcular la rentabilidad real de tu cartera (y por qué tu bróker te engaña sin querer)

Abres la app de tu bróker y ves un +12,4 % en verde. Suena bien. El problema es que ese número casi nunca responde a la pregunta que de verdad importa: ¿cuánto está ganando mi dinero al año? Si haces aportaciones periódicas, y casi todo el mundo las hace, el porcentaje que te muestran puede exagerar tu resultado o hundirlo sin motivo. Aquí tienes las tres formas de medirlo, con un caso en euros.

Respuesta rápida: para saber cuánto gana de verdad tu cartera necesitas dos números, no uno. El TWR (rentabilidad ponderada por tiempo) mide cómo se han comportado tus activos y sirve para compararte con un índice. El MWR o TIR (rentabilidad ponderada por dinero) mide tu resultado real, porque tiene en cuenta cuándo metiste cada euro. La rentabilidad simple (valor final menos aportado, entre lo aportado) solo es fiable si aportaste una única vez al principio. El MWR se saca en una hoja de cálculo con TIR.NO.PER (XIRR en inglés) sobre tus flujos y sus fechas. Y resta la inflación: con un IPC anual del 3,2 %, un 5,9 % nominal se queda en un 2,6 % real.
Nota: este artículo es informativo y no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni de inversión. Las cifras de los ejemplos son inventadas para que las cuentas salgan redondas y no predicen ninguna rentabilidad futura. Si necesitas asesoramiento, consulta con un profesional registrado.

Por qué el porcentaje que te muestra tu bróker no es tu rentabilidad

Detrás de casi todos los malentendidos con la rentabilidad hay una razón aburrida: no todos tus euros llevan el mismo tiempo invertidos. Cualquier porcentaje que ignore ese detalle mide otra cosa.

Imagina dos personas que aportan 12.000 € cada una al mismo fondo indexado en un año. La primera los mete de golpe en enero; la segunda, 1.000 € al mes. Si el fondo sube un 10 %, la primera acaba con más dinero, porque su capital ha trabajado doce meses y el de la otra, de media, poco más de seis. ¿Cuál tuvo un 10 % de rentabilidad? El fondo. Ellas, ninguna.

A esto se suma que cada plataforma calcula lo que le parece y casi ninguna lo explica en pantalla:

Y el problema de fondo: tu bróker solo ve su propia plataforma. Si tienes fondos en un banco, un indexado en un roboadvisor y cuatro acciones en una app, ninguno puede calcular tu rentabilidad. Solo tú tienes todos los flujos, así que el cálculo te toca a ti.

Los tres modos de medir, con ejemplos numéricos en euros

Vamos con un caso concreto. Sigues una cartera de fondo indexado global tres años, aportas el 1 de enero de cada año y no vendes nada. El tercer año metes una cantidad mayor porque vendes el coche. Los números:

Año Aportación (1 de enero) Valor al empezar (ya con la aportación) Valor a 31 de diciembre Variación del año
2023 10.000 € 10.000 € 12.000 € +20 %
2024 10.000 € 22.000 € 24.200 € +10 %
2025 30.000 € 54.200 € 48.780 € -10 %

Has aportado 50.000 € y la cartera vale 48.780 € a 31 de diciembre de 2025: tienes 1.220 € menos. Ahora mira cómo tres métodos legítimos describen la misma situación de tres formas distintas.

1. Rentabilidad simple: el número fácil

Es la resta de toda la vida:

Rentabilidad simple = (Valor final − Total aportado) ÷ Total aportado

En nuestro caso: (48.780 − 50.000) ÷ 50.000 = −2,44 %.

Cuándo vale: si hiciste una única aportación al principio y no has tocado nada más. Ahí es exacta.

Cuándo engaña: en cuanto hay aportaciones periódicas. Ese −2,44 % mezcla euros que llevan tres años invertidos con euros que llevan doce meses, y no se puede anualizar: dividirlo entre tres para sacar un "−0,81 % anual" sería un error, porque no todo estuvo dentro los tres años.

2. TWR: la rentabilidad ponderada por tiempo

El TWR (del inglés time-weighted return) responde a otra pregunta: ¿cómo se han comportado mis activos, al margen de cuándo metí el dinero? Corta el periodo en tramos cada vez que entra o sale dinero, calcula la rentabilidad de cada tramo y los encadena multiplicando.

TWR = (1 + r₁) × (1 + r₂) × ... × (1 + rₙ) − 1

Cada r es la variación de su tramo: valor final entre valor inicial, con la aportación ya dentro, menos 1. Con nuestros números:

Y la cadena: 1,20 × 1,10 × 0,90 = 1,188. Restas 1 y tienes un TWR acumulado del +18,8 % en los tres años. En tasa anual, la raíz cúbica: 1,188 elevado a un tercio son 1,0591, un +5,91 % anual. (Comprobación: 1,0591 al cubo devuelve 1,188.)

Para qué sirve: es el número que publican las fichas de los fondos y los roboadvisors: el gestor no controla cuándo aportas tú, así que se le juzga por el rendimiento de los activos. Para comparar tu fondo con su índice, es lo correcto.

Su límite: el TWR no es lo que hay en tu bolsillo. Fíjate en lo absurdo de quedarte solo con este dato: dice +5,91 % anual, y tú tienes 1.220 € menos.

3. MWR o TIR: la rentabilidad ponderada por dinero

El MWR (money-weighted return) es la TIR, la tasa interna de retorno, aplicada a tu cartera. Responde a la pregunta que de verdad importa: ¿qué interés anual ha tenido mi dinero, según cuánto puse y cuándo lo puse?

Técnicamente es la tasa que hace que el valor actual de todas tus entradas y salidas, incluido el valor final, sume cero. En la práctica lo resuelve tu hoja de cálculo. Monta la tabla de flujos con este criterio de signos, donde más gente se equivoca:

Fecha Concepto Importe
01/01/2023 Aportación -10.000 €
01/01/2024 Aportación -10.000 €
01/01/2025 Aportación -30.000 €
31/12/2025 Valor de la cartera +48.780 €

Con las fechas en la columna A y los importes en la columna B, la fórmula es:

=TIR.NO.PER(B2:B5; A2:A5)

En Excel y Google Sheets en español se llama TIR.NO.PER; en inglés, XIRR. La versión sin "NO.PER" asume periodos idénticos entre flujos, así que para fechas irregulares usa siempre TIR.NO.PER. El resultado: −1,54 % anual.

Y se puede comprobar a mano. Si cada aportación creció a un −1,54 % anual hasta el final: 10.000 × 0,9846³ = 9.545 €, más 10.000 × 0,9846² = 9.694 €, más 30.000 × 0,9846 = 29.538 €. Total, 48.777 €, a tres euros de los 48.780 € reales: la diferencia es el redondeo de la tasa a dos decimales.

Los tres números, uno al lado del otro

Método Resultado Qué mide Cuándo usarlo
Rentabilidad simple -2,44 % (total del periodo) Cuánto has ganado sobre lo aportado Solo con una aportación única
TWR anualizado +5,91 % al año El comportamiento de los activos Para compararte con un índice o un fondo
MWR o TIR -1,54 % al año Tu resultado real, con tus fechas Para saber cómo te ha ido a ti

Misma cartera, mismos euros, tres respuestas: −2,44 %, +5,91 % y −1,54 %. Y ninguna miente: cada una contesta a una pregunta diferente.

La brecha entre el TWR (+5,91 %) y el MWR (−1,54 %) son casi 7,5 puntos al año, y tiene nombre: el efecto de tus fechas. En el ejemplo, el 60 % del dinero entró justo antes del único año malo. El fondo hizo su trabajo; el calendario te lo deshizo.

Y es un dato útil, no un reproche: si tu MWR queda siempre por debajo de tu TWR, es la señal más honesta de que aportas por impulso. El antídoto no es acertar con el momento, sino quitarte la decisión de encima con aportaciones automáticas del mismo importe cada mes, como explicamos en la guía de cómo invertir en fondos indexados desde España.

Rentabilidad nominal frente a rentabilidad real

Todo lo anterior son rentabilidades nominales: lo que dicen los euros. La rentabilidad real es la que queda tras descontar la inflación, y responde a la pregunta importante: ¿puedo comprar más cosas que antes?

La cuenta correcta no es una resta, es una división:

Rentabilidad real = (1 + rentabilidad nominal) ÷ (1 + inflación) − 1

Para el dato de inflación, la referencia en España es el IPC del INE. Según su nota de prensa del 15 de julio de 2026, la tasa anual del IPC en junio de 2026 se situó en el 3,2 %, la misma que en mayo, con la subyacente en el 2,9 %. Aplicándolo al ejemplo:

Casi la mitad del rendimiento nominal de los activos se la come la inflación, y la pérdida de poder de compra del inversor del ejemplo es tres veces mayor que su pérdida en euros.

Dos matices. Uno: restar a pelo es una aproximación. Hacer 5,91 − 3,2 = 2,71 % se parece al 2,63 % correcto, pero siempre exagera a tu favor. Dos: para varios años necesitas la inflación acumulada del periodo, no la tasa del último mes. El INE publica un calculador de variación del IPC entre dos fechas cualesquiera.

Los costes que se comen tu rentabilidad

Dos mordiscos separan la rentabilidad que calculas de la que acabas disfrutando: las comisiones, que actúan cada año, y los impuestos, que llegan de golpe cuando vendes.

Las comisiones y su efecto compuesto

Un 1 % anual suena a nada, y es la ilusión más cara de las finanzas personales: no se resta una vez, se resta todos los años, y además al capital que habría seguido creciendo. Un ejemplo con 100.000 € invertidos 20 años a un 6 % anual bruto:

La diferencia son 67.600 €, con la misma inversión, el mismo mercado y el mismo plazo: 1,3 puntos de comisión anual se han quedado con dos terceras partes de tu aportación inicial.

Un detalle para tus cálculos: las comisiones descontadas del valor liquidativo ya están dentro de tus números, así que tu TWR y tu MWR son netos de ellas. Las que sí debes añadir a mano son las que te cobran fuera de la cartera (custodia, compraventa, cuotas de plataforma): van en la tabla de flujos como importes negativos en su fecha.

El peaje fiscal al vender

Mientras no vendas, todo lo calculado es antes de impuestos. Al materializar la ganancia entra Hacienda: las plusvalías van a la base del ahorro del IRPF, con esta escala vigente en 2026: 19 % hasta 6.000 €, 21 % hasta 50.000 €, 23 % hasta 200.000 €, 27 % hasta 300.000 € y 30 % por encima.

Con una ganancia de 20.000 €: 6.000 € al 19 % son 1.140 €, y los 14.000 € restantes al 21 % son 2.940 €. Total, 4.080 € para Hacienda y 15.920 € para ti: te quedas con el 79,6 % de tu ganancia.

Aquí el envoltorio importa más que el activo: los fondos permiten traspasar dinero entre fondos sin tributar, así que cambias de estrategia sin pasar por caja, mientras que en los ETFs cada venta es un hecho imponible. Lo desmenuzamos en la comparativa de fondos indexados frente a ETFs.

Cómo llevarlo sin hojas de cálculo

Seamos honestos: para calcular un TWR o una TIR, una hoja de cálculo es imbatible. El problema del Excel nunca fue la potencia, es el mantenimiento: la hoja se abandona entre el tercer y el sexto mes, y al retomarla falta justo lo que necesita cualquier cálculo serio, el histórico de valores y fechas.

Ahí entra Dinerio, y conviene decir qué hace y qué no:

La combinación que funciona: dos minutos al mes actualizando valores en la app, y una tarde al año pasando esos datos a una hoja para sacar la TIR del ejercicio. La app te da la constancia; la hoja, la precisión.

Y una razón de fondo para no mirar la cartera aislada: tu rentabilidad no es tu situación financiera. Puedes tener un año excelente en bolsa y ser más pobre que en enero porque pediste un préstamo. El número que integra las dos caras es el patrimonio neto. Para profundizar, tienes nuestra comparativa de apps para registrar inversiones y la de apps para controlar el patrimonio neto.

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Preguntas frecuentes

¿Qué rentabilidad debo mirar, la simple, el TWR o el MWR?

Mira dos: el TWR y el MWR. El TWR te dice si tus activos van bien o mal comparados con su índice de referencia; el MWR (la TIR) te dice cuánto ha ganado de verdad tu dinero, con las aportaciones que hiciste cuando las hiciste. La rentabilidad simple déjala para el caso en que metiste todo de golpe al principio: si aportas cada mes, mezcla euros que llevan años invertidos con euros que llevan semanas.

¿TWR o MWR, cuál es mejor?

Ninguno es mejor, responden a preguntas distintas. Si quieres saber si el fondo que elegiste está haciendo su trabajo, usa el TWR, porque neutraliza el efecto de cuándo metiste el dinero y es lo que publican las fichas de los fondos. Si quieres saber cómo te ha ido a ti en euros, usa el MWR. Cuando los dos se separan mucho, la diferencia es tu timing: si el MWR queda por debajo, has tendido a aportar antes de las caídas.

¿Cómo calculo la rentabilidad de mi cartera en Excel?

Con la función TIR.NO.PER, que en inglés es XIRR y funciona igual en Excel y en Google Sheets. Monta dos columnas: en la primera las fechas y en la segunda los importes, con tus aportaciones en negativo, tus retiradas en positivo y el valor actual de la cartera como último importe positivo en la fecha de hoy. Para el TWR no hay función directa: hay que partir el periodo en tramos entre aportación y aportación, calcular la variación de cada tramo y multiplicarlas entre sí.

¿Por qué mi bróker me da una rentabilidad distinta?

Porque cada bróker elige su propio criterio y casi ninguno lo explica. Unos dividen la ganancia entre el total aportado, otros la calculan sobre el precio medio de compra, otros muestran solo la variación del año en curso, y algunos ignoran los dividendos cobrados o las comisiones que te cargan aparte. Además, tu bróker solo ve lo que pasa dentro de su plataforma: si tienes la cartera repartida en dos sitios, ninguno puede darte tu rentabilidad real.

¿Cada cuánto debo medir la rentabilidad de mi cartera?

Apunta el valor de la cartera una vez al mes: suficiente para construir un histórico decente sin volverte loco. El cálculo completo de la TIR, una vez al año, al cerrar el ejercicio. Medir cada semana no aporta información, aporta ansiedad: en periodos cortos el resultado lo domina el ruido del mercado, no tus decisiones. Y cuidado con la trampa de mirar solo cuando la bolsa sube.

¿Qué es una rentabilidad buena?

Depende de con qué la compares, y la comparación honesta es doble. Primero, tu índice de referencia: si tu cartera es de renta variable global, lo relevante es cómo le ha ido a ese índice en el mismo periodo, no un número absoluto. Segundo, la inflación: cualquier rentabilidad por debajo del IPC significa que tienes más euros pero puedes comprar menos cosas. Como orden de magnitud, la bolsa mundial ha rondado históricamente el 7 u 8 % nominal anual a muy largo plazo, pero eso es pasado, no una promesa de futuro.

¿Cuento los dividendos en la rentabilidad?

Sí, siempre, o estarás infravalorando tu resultado. Si tienes fondos o ETFs de acumulación, los dividendos ya están dentro del valor de la participación y no tienes que hacer nada. Si los cobras en efectivo y los reinviertes, siguen dentro de la cartera y no son un flujo nuevo; si los sacas y te los gastas, entran en el cálculo de la TIR como un importe positivo en su fecha, por el neto que te llega tras la retención del 19 %.

¿Hay que restar la inflación?

Si quieres saber si tu dinero compra más que antes, sí. Y la cuenta correcta no es una resta, es una división: rentabilidad real igual a (1 más rentabilidad nominal) dividido entre (1 más inflación), menos 1. Con la tasa anual del IPC en el 3,2 % de junio de 2026, un 5,9 % nominal se queda en un 2,6 % real. Para periodos de varios años usa la inflación acumulada, no la del último mes.